4 errores que te dejan mal parado
Hay cuatro movidas que casi todos hacen creyendo que negocian, y que en realidad juegan en contra. Ninguna baja el precio. Varias lo suben. Repasalas antes de sentarte a comprar.
1. Tirar abajo la propiedad al verla
Es el clásico: entrás y empezás a marcar la humedad, las aberturas viejas, el contrafrente. Creés que así preparás la baja. No funciona. El que tasó la propiedad ya descontó todos esos defectos cuando puso el precio. Lo único que lográs es mala predisposición del otro lado. Se negocia mejor sobre la forma de pago y los plazos que sobre la mancha del techo.
2. Creer en un porcentaje fijo de negociación
Muchos van con un número en la cabeza: le tiro un 15% abajo. Error. No existe un porcentaje que sirva para todo, porque depende de si la propiedad está bien o mal tasada. Una publicada a 100 puede valer 110, y ahí no negociás nada, o valer 75, y ahí ofertás 70. Primero averiguás el valor real, después el número. Lo desarrollamos en cómo negociar el precio.
3. Dejar una reserva demasiado chica
Ofrecer 500 dólares de reserva sobre una propiedad de cientos de miles no demuestra intención: te deja fuera de la conversación seria. La norma es cerca del 1% del valor. Una reserva bien dimensionada le dice al vendedor que vas en serio y le da peso a tu oferta frente a otras.
4. Criticar al inmobiliario, al país y al mercado
Quejarte de la comisión, de la economía o del mercado es tiempo perdido: no baja un peso. Ese mismo rato usalo para sacarle información al que vende. Por qué venden, cuánto los apura, cuántas ofertas tuvieron. Esa data vale muchísimo más que el desahogo, y es lo que te deja bien parado para ofertar.
Preguntas frecuentes
¿Sirve criticar los defectos de la propiedad para bajar el precio?
No. Quien tasó ya descontó los defectos cuando puso el precio. Ir a enumerar la humedad y las aberturas viejas no baja nada y encima genera mala predisposición. Se negocia mejor sobre la forma de pago, los plazos y los gastos que sobre la mancha del techo.
¿Existe un porcentaje fijo de negociación?
No. Depende de si la propiedad está por arriba o por debajo de su valor real. Una publicada a 100 puede valer 110 (ofertás cerca de 100) o valer 75 (ofertás 70). Pensar en un 10% o 20% fijo para todo es el error más común.
¿De cuánto tiene que ser la reserva?
La suficiente para demostrar intención real, cerca del 1% del valor. Dejar 500 dólares sobre una propiedad grande no dice nada y te deja fuera de la conversación seria. La reserva no es el precio final: es lo que muestra que vas en serio.
¿Conviene quejarse del mercado o del país al negociar?
No, es tiempo perdido y no mueve el precio. Ese rato usalo para sacarle información al inmobiliario sobre por qué venden y cuánto los apura. La data vale mucho más que la queja.
La contracara de estos errores es simple: entrá con el precio real del barrio, hacé las preguntas correctas y ordená todo lo que se negocia además del número. Las 7 preguntas para la primera visita son un buen punto de partida.
Empezá por lo que sí mueve la aguja: tasá la unidad y mirá el cierre real del barrio, gratis.